Publication: Prácticas de recolección, cultivo, preparación y consumo de alimentos de origen vegetal en las poblaciones prehispánicas (siglos XIV-XVI) del Valle de Hualfín (Depto. de Belén, prov. de Catamarca, Argentina)
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Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Ciencias Naturales y Museo
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En este trabajo de tesis se profundiza en las relaciones entre las plantas alimenticias y los grupos locales que habitaron el Valle de Hualfín (Departamento de Belén, Catamarca) durante el Período Tardío/Inka (siglos XIV-XVI). Con el objetivo de analizar las prácticas de manejo —cultivo, recolección y procesamiento poscolecta— y las prácticas culinarias asociadas a las comunidades vegetales, esta investigación busca reconocer la diversidad de especies y variedades vegetales de recolección y cultivo utilizadas por los grupos locales tardíos, explorar las posibles áreas de aprovisionamiento de recursos silvestres y de producción agrícola, y examinar los procesos que afectaron a los restos carpológicos tanto en relación con la preparación de alimentos como con los procesos de formación de sitio. Asimismo, se analizan los contextos arqueológicos asociados a los restos vegetales con el fin de identificar prácticas de almacenaje, procesamiento y consumo. De manera complementaria, se propone indagar sobre las especies alimenticias —cultivadas y recolectadas— conocidas y/o utilizadas por las comunidades actuales del Valle de Hualfín, describir las prácticas culinarias asociadas y establecer vínculos entre las taxa identificadas en el registro arqueológico y los saberes y prácticas culinarias actuales de la zona. La información recopilada se utilizará como una vía interpretativa para profundizar en las prácticas de manejo y consumo de las plantas alimenticias, especialmente en aquellas que suelen estar invisibilizadas en el registro arqueológico.
La tesis se enmarca en la perspectiva del paisaje relacional, desde la cual el paisaje es concebido como una producción histórica de vínculos entre lugares, objetos, agentes —humanos y no humanos—, representaciones, prácticas y eventos. Asimismo, se inscribe en el campo de la Paleoetnobotánica, entendida como la disciplina que estudia las interacciones entre las sociedades humanas y las comunidades vegetales a partir de las prácticas de manejo desarrolladas por las primeras. En este marco, la alimentación es abordada como un fenómeno social, ya que se entiende que en los modos de comer y cocinar se expresan y se materializan los sistemas simbólicos que estructuran las formas de percibir y clasificar el mundo. En consonancia con ello, se incorporan las nociones andinas vinculadas a las plantas alimenticias, tanto silvestres como domesticadas, con el propósito de ampliar los planos de significación de las prácticas pasadas.
A lo largo de esta investigación se analizan los restos carpológicos procedentes de dos poblados identificados arqueológicamente como La Estancia y El Molino, ubicados al sur y al norte del Valle de Hualfín, respectivamente. En el primer sitio, las unidades de análisis corresponden a los Recintos 1, 12 y 13, donde se registró una cantidad excepcional de restos carpológicos —más de diez mil unidades por recinto—, lo que constituye un caso sin precedentes en la región y en el registro arqueobotánico local. En El Molino, por su parte, se analiza el material carpológico procedente del Recinto 34, con 128 ejemplares, una cantidad comparable a la observada en otros asentamientos tardíos del valle. Asimismo, se abordan los sitios agrícolas Campo de Carrizal y Asampay, localizados en la ladera oriental del cordón montañoso del Durazno (sector occidental del Valle de Hualfín) y caracterizados por la presencia de terrazas de cultivo prehispánicas y obras agrohidráulicas, así como los espacios potenciales de cultivo localizados en el fondo del valle y en las inmediaciones de los sitios tardíos.
Para alcanzar los objetivos propuestos se desarrollaron cuatro abordajes metodológicos complementarios. En primer lugar, el abordaje etnoarqueológico-etnobotánico permitió, a través de la realización de entrevistas y de observación participante, recopilar diversos conocimientos vinculados a las especies alimenticias conocidas y/o utilizadas por las comunidades actuales del Valle de Hualfín, así como las prácticas culinarias asociadas a ellas. Este enfoque contribuyó a generar alternativas interpretativas sobre las plantas alimenticias y los contextos arqueológicos en los que se hallan insertas.
En segundo lugar, el abordaje experimental se centró en la aplicación de técnicas de experimentación en laboratorio, donde se replicaron diferentes procesamientos en porotos domesticados y en cariópsis de diversos maíces. Además, dado que los carporrestos estudiados se encuentran termoalterados, se procedió a la realización de carbonizaciones controladas en horno-mufla a distintas temperaturas y en atmósfera reductora sobre materiales actuales con el fin de evaluar el comportamiento de los distintos restos vegetales frente a la combustión y posterior conservación. Los resultados obtenidos proporcionaron información para identificar distintas modalidades de procesamiento en los restos de porotos y cariópsis de maíz arqueológicos.
En tercer lugar, el abordaje arqueobotánico permitió identificar en los sitios La Estancia y El Molino no solo la presencia de un amplio espectro de especies vegetales utilizadas con fines alimenticios —como Zea mays, Phaseolus vulgaris var. vulgaris, Neltuma chilensis y N. flexuosa, Chenopodium quinoa var. quinoa, Chenopodium carnosulum, Capsicum spp. y Cucurbita maxima spp. maxima—, sino también la existencia de prácticas diferenciadas en torno a su manejo, lo que refleja un conocimiento botánico profundo y situado. La presencia de plantas domesticadas, silvestres y malezoides en los sitios analizados evidencia la importancia de las prácticas agrícolas y de recolección en la vida de los grupos que habitaron el Valle de Hualfín en los momentos tardíos. Estos diversos modos de aprovisionamiento denotan temporalidades, corporalidades y planificación de las actividades desarrolladas. Además, la mayoría de estas plantas presenta evidencias de haber sufrido algún tipo de procesamiento poscolecta —e.g., pelado, tostado, germinado, partido, hidratado o desaponificado—, lo que permite inferir las distintas formas en que sus frutos y semillas fueron manejados, cocinados, consumidos y descartados. Así, la presencia de preparaciones semejantes a las actuales —como locro, mote, aloja de algarroba, chicha de jora— y a una comida elaborada a base de ajara, así como la evidencia de su procesamiento en los recintos estudiados —donde se observaron posibles eventos de abandono planificado—, permite considerar la agencialidad de estas preparaciones dentro de actos rituales.
Por último, el abordaje espacial y geoarqueológico contempló, por un lado, el análisis de la distribución de las plantas silvestres y de las prospecciones realizadas con el propósito de identificar espacios potenciales de producción, así como las comunidades vegetales asociadas. Por otro lado, los estudios geoarqueológicos efectuados en las terrazas agrícolas de Asampay y Carrizal contribuyeron a la comprensión de las prácticas de manejo de suelos en el pasado. Si bien estos sitios agrícolas presentan diferencias microambientales, se identificaron indicios de que los suelos en ambas localidades habrían sido manejados de manera similar, particularmente mediante su mejoramiento con abono orgánico.
A partir de los resultados obtenidos, se observan tanto similitudes como diferencias en las prácticas vinculadas a las etapas de precolecta, colecta, poscolecta y consumo, que permiten reflexionar sobre las formas de interacción entre las sociedades y las comunidades vegetales comestibles en el pasado. Mientras que las similitudes —materializadas en la ubicuidad de taxa, la circulación y el consumo de ciertas preparaciones culinarias— podrían indicar prácticas y preferencias compartidas entre los habitantes del valle, las diferencias podrían responder a criterios y decisiones particulares adoptados por cada grupo o individuo como posibles marcadores identitarios. Estos registros sugieren que las sociedades tardías de la región desarrollaron un corpus de saberes técnicos asociados a todas las etapas del manejo de los alimentos vegetales, reflejado en una cocina diversa y compleja. Asimismo, se considera que las preparaciones culinarias identificadas en los sitios arqueológicos analizados actuaron como agentes activos dentro de los entramados sociales que configuraron el paisaje de la región. En este sentido, se sostiene que las comidas y bebidas fueron componentes dinámicos en las prácticas sociales, políticas y rituales, y que su elaboración, circulación y consumo formaron parte de un conjunto más amplio de acciones que contribuyeron a la construcción del paisaje del Valle de Hualfín durante el Período Tardío/Inka.